Patología del cuello
La patología del cuello en otorrinolaringología comprende una gran variedad de alteraciones, que van desde procesos inflamatorios benignos hasta tumores malignos de cabeza y cuello.
Una de las causas más frecuentes de consulta son las masas cervicales, que pueden deberse a infecciones, quistes congénitos (como los quistes branquiales o del conducto tirogloso) o ganglios aumentados por causas reactivas, tumorales o metastásicas. En adultos, la presencia de un bulto en el cuello siempre debe valorarse con atención, especialmente si persiste más de unas semanas o se acompaña de síntomas como disfagia, disfonía o pérdida de peso.
Las glándulas salivares pueden presentar patologías como sialolitiasis (cálculos), infecciones recurrentes, tumores benignos (como el adenoma pleomorfo) o malignos, siendo la parótida y la submandibular las más afectadas. El diagnóstico suele incluir ecografía, pruebas funcionales y, en casos necesarios, punción con aguja fina (PAAF).
La glándula tiroides es otro órgano frecuentemente implicado en la patología cervical. Nódulos tiroideos, bocios o alteraciones funcionales como el hipertiroidismo pueden requerir estudio endocrinológico y otorrinolaringológico conjunto. En casos seleccionados, se realiza cirugía tiroidea para extirpar la lesión o el tejido afectado.
El tratamiento de estas enfermedades varía según su origen, y puede incluir antibióticos, seguimiento clínico o intervención quirúrgica. En tumores malignos, es esencial una detección temprana y un abordaje multidisciplinar.

