Porqué se me tapan lo oídos en el avión?

· · · | Oído

Está llegando el verano, una época de vacaciones y viajes, muchos de ellos en avión. Porqué a veces se nos tapan los oídos cuando viajamos a grandes alturas? Es normal? Puede ser peligroso? Debemos hacer algo para evitarlo?

El oído tiene tres partes : oído externo, oído medio y oído interno. Si nos imaginamos entrando en el conducto auditivo externo veremos, cuando lleguemos al final, el tímpano. El tímpano es una membrana muy fina que separa el conducto auditivo externo del oído medio, es como si fuera una cortina que separa el conducto del resto del oído. El oído medio es un espacio o cavidad donde se localizan los huesecillos del oído (yunque, martillo y estribo); las ondas sonoras viajan a través del conducto auditivo externo, hacen vibrar el tímpano que a su vez hace vibrar la cadena de huesecillos siendo éstos los que estimulan o transmiten el sonido al oído interno (caracol o nervio auditivo). Esta cavidad es un espacio que debe estar ventilado, es decir, no es un espacio cerrado, sino que tiene una comunicación con la nariz; esto es así porque, como hemos dicho, tanto el tímpano como los huesecillos necesitan vibrar.  Esta comunicación se realiza a través de la famosa Trompa de Eustaquio, el conducto que ventila el oído medio. Para que el tímpano pueda vibrar correctamente necesitamos que la presión atmosférica en el conducto auditivo externo sea igual a la presión atmosférica de la cavidad del oído medio. Esta es la principal función de la trompa, equilibrar presiones dentro y fuera abriéndose espontáneamente varias veces al día.

Cuando estamos en un avión y éste despega la presión atmosférica en cabina disminuye, porque ganamos altura, bajando la presión atmosférica del conducto auditivo. Si la presión en el oído medio no se iguala, se genera un gradiente de presión que hace que el tímpano se “abombe” hacia fuera. En este momento la trompa debe abrirse para igualar la presión de dentro con la de fuera y el tímpano no sufra movimientos inesperados. Las famosas maniobras que se recomiendan para volar (las explicaremos en otro artículo) lo que pretenden es precisamente abrir las trompas. Por este motivo al principio se nos tapan los oídos, hay diferencia de presión entre dentro y fuera, y en el momento de abrirlas éstos se destapan.

Al descender el avión pasa lo mismo pero al revés. La presión atmosférica aumenta por lo que, si no se equilibra en el oído medio, el tímpano se verá empujado o “succionado” hacia dentro por una presión negativa.

Por tanto, es normal que momentáneamente se tapen los oídos, pero también es necesario que podamos destaparlos abriendo las trompas. Puede ser peligroso? Puede serlo si no conseguimos abrirlas, algo que puede pasar cuando estamos resfriados, o con sinusitis, o si tenemos problemas de funcionamiento de la trompa. Cuál es el peligro si no conseguimos compensar presiones?  El peligro es que se produzca el denominado barotraumatismo ótico (o traumatismo por presión). Si no abrimos las trompas y la diferencia de presión va aumentando llegará un momento que ésta será tan elevada que el tímpano puede no aguantarla y romperse, provocándose una perforación timpánica.

Resumiendo, que se tapen los oídos cuando viajamos en avión es normal pero debemos poder ventilarlos correctamente abriendo las trompas de Eustaquio. En próximos artículos seguiremos hablando de los problemas de ventilación del oído.


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